En 1712, Thomas Newcomen inventaba la máquina de vapor atmosférica. No fue la primera. Tampoco sería la última. Pero a menudo se usa como punto de partida de la primera Revolución Industrial.
Durante las décadas que siguieron al invento de Newcomen el mundo dejaría de ser el que era. La tecnología tomaba, poco a poco, los mandos de la industria. Hoy, tres siglos después, la misma tecnología nos ha colocado a las puertas de una cuarta revolución. Y eso que aún no hemos concluido la tercera. Así son la Industria 4.0 y las tecnologías que están transformando las fábricas.
La digitalización y conectividad de la industria
Si la máquina de vapor marca la primera Revolución Industrial, la generalización del uso de la electricidad dio paso a la segunda. La explosión de la electrónica en los años 70 del siglo XX plantó la semilla de la tercera. ¿Y a dónde nos llevará la cuarta? La definición de industria 4.0 es cambiante y difusa, pero, en líneas generales, tiene que ver con la digitalización y la conectividad de las tecnologías industriales.
“La industria 4.0 es la conjunción de diversas evoluciones tecnológicas que han transcurrido en paralelo en distintos ámbitos: IT, mecatrónica, BI, etcétera, que ahora convergen en un nuevo paradigma industrial en el que todo está interconectado: la oferta con la demanda, los medios productivos con los centros de control y trazabilidad, los sensores con los sistemas mecatrónicos…”, explica Antonio Martínez Andreo, director de operaciones de la división de mobility de Carbures, grupo industrial gaditano y uno de los nombres propios cuando se habla de industria 4.0 en España.




